
Si le preguntáramos a cualquier mediador de seguros cuál es su mayor desafío actual, la respuesta probablemente sería alguna variación de: «conseguir que los clientes se interesen realmente por sus seguros». Y es que seamos honestos: para la mayoría de las personas, contratar un seguro es tan apasionante como leer el manual de instrucciones de un electrodoméstico. Necesario, sí. Emocionante, en absoluto.















